Bajo el Sol del Niño
Tras semanas de lluvias intensas que han marcado el inicio de este 2026, los modelos meteorológicos confirman un cambio drástico: la llegada del fenómeno ENOS (El Niño). Mientras aún lidiamos con la humedad en los suelos, la amenaza de una sequía extrema y temperaturas récord se asoma en el horizonte.
El IDEAM y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible alertaron sobre el incremento en la probabilidad de formación del fenómeno de El Niño, la cual podría superar el 90% a partir de septiembre de 2026. De acuerdo con los modelos climáticos internacionales, el país enfrentaría un aumento de las temperaturas y una disminución de las lluvias en gran parte del territorio nacional
¿Que es el ENOS?
El fenómeno ENOS (El Niño-Oscilación del Sur) es un proceso natural que ocurre por cambios en la temperatura del océano Pacífico y en la atmósfera, afectando el clima en diferentes partes del mundo, incluido Colombia. Este fenómeno tiene dos fases principales: El Niño, asociado generalmente con aumento de temperaturas y disminución de lluvias, y La Niña, relacionada con mayores precipitaciones y descenso de temperaturas. Aunque se origina en el océano Pacífico, sus efectos pueden influir en la disponibilidad de agua, la agricultura, los ecosistemas y la ocurrencia de eventos extremos como sequías, inundaciones e incendios forestales.
En la transición del fenómeno de La Niña hasta el fenómeno del El Niño, el AMC podría experimentar cambios progresivos en las condiciones climáticas; Se espera una disminución gradual de las lluvias frecuentes que han predominado durante La Niña, dando paso a periodos más secos, aumento de los días soleados y una mayor intensidad de la radiación solar
Se prevé un incremento paulatino
de las Temperaturas máximas
diarias en el AMC, debido a la
reducción de nubosidad y al
aumento de la exposición solar.
Durante esta etapa es común que
se presenten cambios bruscos
entre días lluviosos y períodos
secos prolongados, producto de la
inestabilidad atmosférica.
A medida que el fenómeno de El Niño se consolide durante el segundo semestre de 2026, las precipitaciones tenderán a disminuir por debajo de los valores normales en el AMC, . Esto podría ocasionar una reducción progresiva en los caudales de quebradas, ríos y fuentes hídricas de la región, generando escenarios de estrés hídrico, afectaciones en el abastecimiento de agua y presión sobre ecosistemas y actividades agrícolas.
En general, para Cúcuta se esperaría una transición climática caracterizada por menos lluvias, temperaturas más altas, mayor intensidad lumínica y un incremento gradual de las condiciones secas, hasta llegar a un escenario más marcado de sequía asociado al fenómeno de El Niño, con posibles reducciones en los caudales hídricos y aumento del riesgo de incendios forestales.
El fenómeno de El Niño no se puede evitar. No es una decisión política, ni un evento que podamos frenar con tecnología. Es el resultado de una compleja interacción de fuerzas oceánicas y atmosféricas a escala global que, cíclicamente, altera el equilibrio del planeta; Sin embargo, aunque no podemos detener el calor que se avecina, sí tenemos el control total sobre cómo reaccionamos ante él. La diferencia entre una crisis manejable y un desastre hídrico en Cúcuta reside en lo que hagamos hoy mismo en nuestras casas.
Fecha de publicación 25 mayo, 2026
Última modificación 25 mayo, 2026

