7 de Julio Día Internacional del Suelo
El Día Internacional de la Conservación del Suelo se conmemora cada 7 de julio. Esta fecha fue instituida en 1963 en honor al científico estadounidense Hugh Hammond Bennett, considerado el pionero en la investigación de la calidad de la tierra y su capacidad productiva.
Aunque el suelo se considera un recurso renovable, su tasa de formación es extremadamente lenta. La generación de apenas unos centímetros de suelo fértil puede requerir entre cientos y miles de años, dependiendo del clima, el relieve y el material de origen. Por ello, la pérdida de suelo por erosión o degradación ocurre mucho más rápido de lo que puede regenerarse, convirtiéndolo, en términos de gestión humana, en un recurso prácticamente NO RENOVABLE. Su conservación es esencial para garantizar la producción de alimentos, la regulación del agua, el almacenamiento de carbono y el mantenimiento de la biodiversidad.
¿Es Importante?
El suelo cumple funciones esenciales como el soporte de la vegetación, el almacenamiento y filtración del agua, el reciclaje de nutrientes y la captura de carbono, por lo que su conservación beneficia tanto a las actividades productivas como al equilibrio ambiental, pero para el desarrollo humano, se ha convertido en una importante materia prima para la generación de productos y servicios.
• Agricultura: producción de alimentos, fibras y biocombustibles.
• Ganadería: establecimiento de pasturas y producción pecuaria.
• Silvicultura: cultivo y aprovechamiento sostenible de bosques
• Minería: extracción de minerales y materiales de construcción
• Construcción e infraestructura: desarrollo de viviendas, carreteras e industrias.
• Conservación ambiental: soporte para ecosistemas, restauración ecológica y protección de la biodiversidad.
• Recreación y turismo: parques, senderos y actividades ecoturísticas
Aunque el suelo nos da la percepción de que es un recurso abundante, posee las mismas características que el agua dulce y el agua salada; Solo cerca del 10 % de la corteza terrestre corresponde a suelo del cual usamos como materia prima para la generación de servicios y productos; el 90 % restante es roca. Esa delgada capa es la que permite el crecimiento de las plantas, almacenan agua y nutrientes, y sustenta la vida terrestre debido a un proceso de transformación de la roca llamada Pedogenesis o Edafogenesis.
Degradación Del Suelo
Existen diversos tipos de suelo, clasificados tanto por su origen y formación (como Molisoles, Ultisoles, Andisoles y Oxisoles) como por su textura (arcillosos, limosos y arenosos). Sus propiedades, determinadas por factores como el clima, la roca madre, los organismos, el relieve y el tiempo, definen su fertilidad, capacidad de retención de agua y aptitud para distintos usos
A pesar de sus diferencias, todos los suelos son vulnerables a la degradación. Procesos como la erosión, la deforestación, la minería, la agricultura intensiva, el sobrepastoreo y la expansión urbana deterioran sus funciones. Si esta degradación supera su capacidad natural de recuperación, el suelo pierde su fertilidad y puede avanzar hacia la desertificación, una de las formas más severas de degradación ambiental
Fecha de publicación 15 julio, 2026
Última modificación 21 julio, 2026